¿Y si te dijésemos que una gestación dura más de nueve meses? Parecería locura intentar contrariar la biología ... Calma, vamos a explicarlo. La exterogestación es una teoría formulada por el antropólogo Ashley Montagu y difundida por el pediatra Harvey Karp, que consiste en la idea de que el período gestacional duraría 12 meses, siendo los tres primeros meses del recién nacido una fase de transición gradual hacia la vida extrauterina, haciendo que los padres necesiten recrear al máximo las sensaciones que el bebé tenía mientras estaba en el útero.
Este proceso de transición es indicado porque, diferente de lo que imaginamos, el bebé no nace con la comprensión de que está fuera del útero, y esa adaptación al nuevo medio en que vive suele llevar hasta tres meses, período indicado por la teoría de la exterogestación. Alimentación, movimiento, voz y olor materno son sólo algunos de los elementos que traen sensación de seguridad y, consecuentemente, tranquilidad al recién nacido. Algunas acciones simples pueden ser suficientes para reproducir esas situaciones.
Alimentación
Aunque lo recomendado por varios especialistas es que la lactancia ocurra con cierta regularidad a lo largo del día -a cada tres horas, por ejemplo-, la exterogestación refuta la idea y dice exactamente lo contrario: el pecho materno debe ser ofrecido de acuerdo con la libre demanda. Esto porque en el útero, el bebé se alimenta cuando tiene ganas y no sabe lo que es la sensación de falta o hambre. La transición debe ser gradual en el transcurso de las semanas, hasta que el bebé se acostumbre solito a un horario predeterminado por la madre.
Regazo
El sling (o canguro) es un accesorio que permite cargar al bebé en todos los momentos de la rutina de la mamá, haciendo que ella permanezca con ambos brazos libres. Debido a la proximidad con el cuerpo materno, el sling ayuda en la estabilidad térmica - manteniendo al bebé calentito por más tiempo -, además de mantenerlo en una posición acogedora -que se asemeja al útero-, con el oído a la altura del corazón materno, y permite que el bebé siga los movimientos diarios de la madre -algo a lo que ya estaba acostumbrado durante la fase intrauterina-.
Ambiente
‘Oscuro y con poco ruido sonoro’ define bien como era el ambiente al que el bebé estaba acostumbrado dentro del útero. Por ese motivo, ese es también el ambiente recomendado a ser copiado en lo cotidiano del recién nacido, ya que los ojos del bebé no están acostumbrados a luces fuertes, del mismo modo que sus oídos no oían sonidos altos. Intenta mantener un lugar tranquilo para que el bebé duerma y evita un gran número de visitas a la vez.
Sonidos uterinos
Aunque sea instintivo, ese "shhh" repetitivo que muchas mamás hacen para calmar a los bebés no es al azar: el sonido es agradable para los recién nacidos por asemejarse a ruidos rítmicos que él oía mientras aún estaba dentro del útero, como los latidos del corazón y la respiración de la mamá. Repetir estos sonidos después del nacimiento garantiza un estímulo al bebé y la sensación de estar de nuevo en el ambiente en que fue generado.
Baño
El baño de tina, popularmente conocido como baño de inmersión o baño de balde, simula el ambiente uterino. En un espacio apretadito y con agua tibia hasta el cuello, el bebé tiene la seguridad de estar en un ambiente rodeado (pareciéndose a las paredes del útero), con una sensación similar a cuando estaba inmerso en el líquido amniótico.
Estos son algunos consejos para una transición gradual a la vida extrauterina del bebé. Esperamos que los hayan disfrutado, que les sirvan y que puedan aplicarlos en su día a día.
*Todas las informaciones contenidas en este post fueron basadas en informes periódicos, revistas y/o sitios de noticias.
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